No es de extrañar que tras el periodo estival, nuestra espalda nos pida un poco de paz y mucho cariño, la famosa crisis postvacacional, en muchos casos se convierte en dolores debidos a una mala práctica de nuestros deportes favoritos o a un estado bajo de salud vertebral, que debido a diferentes excesos como los largos trayectos en coche, la práctica de nuevos deportes más exigentes, el calor y la humedad, la carga de pesadas maletas, etc… pueden ser la causa de tensiones musculares e irritación en nuestro sistema nervioso, que podemos prevenir para futuras ocasiones.
Es necesario que demos respuesta a nuestro cuerpo cuando el nos la pide, y eso empieza por hacer paradas frecuentes en los desplazamientos largos, cada 200km o unas dos horas, cinco minutos de un ligero paseo serán suficientes para que nos volvamos a sentir frescos, si a esos cortos paseos le sumamos una serie de estiramientos en las extremidades, cuello y espalda, haremos que el viaje sea mentalmente y físicamente más corto.
En el avión y en el tren podemos aprovechar para hacer estos paseos y movimientos con una frecuencia mayor, e incluso poder activar las diferentes articulaciones.
Una vez ya en el punto de destino, recordar que no es necesario cargar todo el peso de nuestras vacaciones en nuestras lumbares, en un solo viaje, podemos dividir el peso y hacer varios viajes hasta el apartamento, intentando siempre equilibrar los pesos en ambas manos.
Aprovecha este momento para dar todos juntos un paseo más largo de lo habitual, hemos estado muchas horas inactivos y el cuerpo necesita que le demos nuevamente un poco de energía.
Debemos cuidar este nuevo entorno en el que nos encontramos, tanto en un camping como en la playa, hay que cuidar donde vamos a descansar durante estas horas que disfrutamos tomando el sol o escuchando un rio cercano, intentemos que la superficie sea lo más lisa posible, sin huecos ni objetos molestos y siempre tratando de evitar que la zona lumbar se curve en exceso.
Los paseos por la montaña, de la misma manera que por la playa, han de ser graduales en su dificultad, y evitando desequilibrios en la cadera que puedan provocar un dolor lumbar, buscando siempre que al finalizar la jornada, hayamos mantenido un equilibrio de esfuerzos en ambos lados de nuestra columna.
En Phositive tenemos unas pequeñas guías de estiramientos específicos para los principales deportes que realizamos, tanto en vacaciones como durante el resto del año, no olvides solicitarlos en tu próxima visita para mantener un correcto funcionamiento del sistema nervioso, y favorecer un fortaleciendo nuestro organismo.







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