Las rutinas veraniegas de las vacaciones estivales produce un alto incremento de visitas a las clínicas quiroprácticas, pero se espera que este 2016 sea incluso mayor, la causa, la famosa app PokemonGo.
Nuevos deportes muy exigentes con nuestro cuerpo, hábitos poco o nada saludables, cambio de cama y de colchón, largos recorridos en vehículo o aviones, esperas, cargas pesadas y así podríamos seguir definiendo lo que para muchos es sinónimo de vacaciones y verano, pero este año en la ecuación debemos de sumar la caza de estos pequeños animales digitales que está provocando el consumo de datos de nuestros dipositivos móviles, pero lo que es peor, horas y horas de una posición forzada frente a la pantalla de nuestro terminal, y en esta nueva aventura van a la par pequeños y mayores.
El cuerpo mantiene durante horas una postura antinatural, donde la inclinación del cuerpo a la hora de ir caminando y mirando a la pantalla, soportando el móvil con una sola mano y elevada, puede causar muchos problemas como mareos, vértigos, jaquecas y adormecimiento en las manos en una primera fase, para observar si mantenemos en el tiempo ese mal hábito postural, la posible aparición incluso de hernias discales tanto a adolescentes como adultos.
La dinámica del juego obliga al cuerpo a unos estados de alta tensión, por no hablar de los riesgos que asocia el juego al requerir toda nuestra atención (cruces de semáforos, caídas, golpes…) pero si nos ceñimos exclusivamente a nuestra especialidad, el uso de este juego nos obliga a tensionar los hombros, las cervicales, el cuello y la cabeza, con inclinaciones que se acercan a los 90 grados durante largos periodos de tiempo, definitivamente es la mejor combinación para asegurarnos un latigazo cervical o lo que es lo mismo, según diferentes revistas médicas, el latigazo cervical con el uso abusivo de este tipo de aplicaciones, puede llegar a representar como el impacto de un cuerpo de 20kg sobre nuestro cuello. Una situación que a todos nos ha de hacer pensar.







Deja un comentario