La columna vertebral es uno de los pilares que tiene el cuerpo humano, y su estado influye sobre todo el cuerpo, desde el sistema locomotor, al funcionamiento global de nuestro organismo. Una de las dolencias que vemos en la clínica con frecuencia son aquellas que están localizadas exclusivamente en la espalda, como las desviaciones de las curvas naturales de la columna vertebral, que afectan a todo nuestro sistema nervioso.
La espalda no es recta, ni está diseñada la columna vertebral para que lo sea. Se encuentra dividida en tres zonas que denominamos cuello, área dorsal y lumbar. Si se producen variaciones en las curvaturas naturales de estas áreas es cuando nos encontramos ante hipercifosis, hiperlordosis, dorso plano y rectificación en cuello y lumbares.
En la calle todos hemos oído hablar de la cifosis, es quizás una de las que más llaman la atención y realmente se denomina hipercifosis, antiguamente era mofa popular en base a la supuesta suerte que provocaba la mal llamada “chepa”.
Existen diferentes grados, en base a su origen, algunos se pueden tratar mediante quiropráctica, otros implican intervención quirúrgica y existen algunos casos donde no hay opción de corrección.
En Phositive aplicamos diferentes técnicas en base al grado de hipercifosis, que incluye el corsé, la reeducación postural y el ajuste periódico, siempre para aquellos tratamientos en los que la dolencia viene marcada por enfermedades degenerativas, o posibles impactos y su trauma generado.
Damos una especial importancia a unos hábitos saludables de la postura de nuestros pacientes, es básico para tratar cualquier dolencia y debería ser una asignatura en nuestros colegios. Los niños deben aprender a mantenerse erguidos en una postura correcta y conocer los límites de carga de cada una de nuestras articulaciones y del cuerpo en modo global.







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