Para todo hay una primera vez, y para hacer una visita a un quiropráctico también. A excepción de los bebes, que como ya hemos indicado en otro Post, su primera visita debería de ser antes de cumplir el primer mes de vida, para la mayoría de nuestros pacientes, la primera visita tiene lugar tras una enfermedad a la que no encuentran solución a través de terapias más tradicionales.
En la primera visita, en Phositive realizamos una correcta valoración del estado de salud del paciente, y en aquellas dolencias detectadas y en los malos hábitos saludables, prepararles para recibir una atención quiropráctica de calidad y adecuada a sus necesidades personales.
Al margen de tener una ficha completa, con información lo más detallada posible acerca de su estilo de vida, antecedentes, molestias, el equipo especialista realiza una serie de pruebas específicas que permiten detectar diferentes tipos de disfunciones en la columna vertebral, posteriormente se comprueban mediante diferentes pruebas físicas, ortopédicas y neurológicas, que se analizan junto con las resonancias o radiografías que el paciente se haya podido realizar en las últimas semanas o meses.
Una vez analizado, se realiza un primer planning de actuación sobre las dolencias y sus causas, que se entrega junto a un completo informe, que nos permitirá ir comprobando los avances en cada uno de los puntos marcados, a lo largo del tratamiento inicial y el de mantenimiento.
Una vez que se inician los primeros ajustes, es importante ceñirse lo máximo posible a la planificación marcada en el informe, así como a las actividades que ha de realizar en su domicilio y el su entorno de trabajo, acciones dirigidas a mantener una columna vertebral sana de forma permanente.







Deja un comentario